viernes, 11 de enero de 2019

Actividad física en la adolescencia y obesidad en la madurez



Actividad física en la adolescencia y obesidad en la madurez
En un artículo publicado en la revista The Lancet del 23 de Julio de 2005, miembros de la Facultad de Medicina, Departamento de Medicina Interna de la Universidad de Nuevo Méjico y de otras Universidades norteamericanas, a la vista de que el papel de la actividad física en la prevención de la obesidad durante la adolescencia sigue siendo desconocido, examinan las modificaciones en la actividad física que ocurren durante la adolescencia y su relación con los cambios en el Índice de la Masa Corporal en una población de 1.152 adolescentes negras y 1.135 adolescentes blancas de los Estados Unidos, las cuales fueron seguidos de manera prospectiva desde las edades de 9 - 10 años hasta los 18 - 19 años.

Se evaluaron anualmente el Índice de la masa corporal (IMC) y el grosor del pliegue cutáneo mientras que la actividad física habitual fue medida a los años 1 (línea de partida del estudio), 3, 5, 7 y 10.

Actividad física


La actividad física de cada adolescente fue calificada como activa, moderadamente activa o inactiva. Se examinaron estadísticamente las relaciones entre cambios en la actividad física durante la adolescencia y modificaciones del índice de la masa corporal y del grosor del pliegue cutáneo.

Los resultados fueron los siguientes: el descenso en la actividad física se asociaba con un incremento del índice de la masa corporal tanto en las adolescentes negras como en las blancas. A la edad de 18-19 años las diferencias en el índice de la masa corporal entre las adolescentes activas e inactivas fue de 2,98 kilogramos/m2 para la adolescentes negras y de 2,10 kilogramos/ m2 para las blancas.

Resultados similares se observaron respecto al grosor del pliegue cutáneo. En las adolescentes moderadamente activas los cambios en el IMC y el grosor del pliegue cutáneo se encontraban a medio camino entre las de las adolescentes activas y las inactivas.

En conclusión, los autores interpretan estos resultados en el sentido de que los niveles de actividad física de las adolescentes norteamericanas afectan significativamente a las modificaciones del índice de la masa corporal y del grosor del pliegue cutáneo.

En consecuencia, prevenir el declive de la actividad física en el periodo de tránsito de la infancia a la vida adulta, que es la adolescencia, es un método importante para reducir la obesidad.